Ejemplo 6: El alfabeto español.
Hasta hace bien poco nos enseñaban en Lengua Española que nuestro alfabeto era peculiar. Y no sólo porque incluyera la eñe, sino porque a los sesudos miembros de la Real Academia les daba por decir que había que incluir en el alfabeto español la elle y la che. Años de debate entre los racionales y los obtusos, estos últimos poseedores del "juicio de autoridad, terminaron por dar la razón a los primeros. Aún quedan rescoldos de la batalla. Gente que sigue pensando que la "doble l" y la ch son letras de la condición que la b. Y no penseis que nos unos mindunguis, son Catedráticos, eso sí, muy "de letras". Sus argumentos...estúpidos. Siguen sin admitir que combinaciones de letras, en cualquier alfabeto, dan origen a fonemas. Por sus razonamientos, la "doble r" sería entonces otra letra, la ü lo mismo y no digamos otras combinaciones, "cc", gu, gü.
Hizo falta empuje para que esos sesudos personajes cedieran ante la evidencia. A los que todavía no están convencidos, dejémoslos que sigan erre que erre. Pobres.
Por último, me gustaría, que estás mismas personas que velan por el mantenimiento del idioma, pusieran el mismo empeño en no ceder ante el mal uso generalizado del español y se vayan admitiendo, a la ligera, vulgarismos que, por muy extendidos que estén, no dejan de serlo. Me vienen a la memoria unos cuantos, a saber; ese "han habido" que pronto se extenderá desde
Cataluña a todo el mundo, confundir el verbo en condicional, no usar nunca el pretérito imperfecto o permitir que "conllevar" signifique, con el paso del tiempo, lo que nunca debió serlo, "llevar consigo", pero en esto último ya es demasiado tarde. La Lengua está viva, dicen y la RAE ha tenido que morir al palo y aceptar pulpo como animal de compañía.
rae